 Los bancos y casas de cambio en Argentina estarán obligados desde el lunes a pedir permiso al ente de recaudación fiscal para concretar cada operación cambiaria, en un nuevo intento del Gobierno por desalentar la compra de divisas y frenar la fuga de capitales.
Las compras de dólares deberán ser convalidadas por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). La disposición comprende a personas físicas y jurídicas, y será la propia entidad cambiaria la que se encargue de hacer el nexo entre las partes. Si el comprador de dólares justifica sus ingresos y no tiene deudas fiscales, quedará habilitado para la operatoria.
En ciudades donde hubiera problemas de conectividad en línea con la AFIP y tratándose de montos reducidos, sólo alcanzará la presentación de un recibo de salarios.
Operadores del mercado reconocieron que será dificultosa la inmediata instrumentación de la medida, por lo que no descartan una mayor brecha entre el tipo de cambio interbancario y el marginal.
El Banco Central había aprobado el jueves otras dos medidas que buscan apuntalar la iniciativa oficial para ampliar la oferta de dólares, un día después que el Gobierno obligara a petroleras y mineras a liquidar sus exportaciones internamente, al tiempo que le pidió a las aseguradoras repatriar capitales.
Estas medidas implican un cambio de reglas para las empresas de cada sector, lo que para algunos analistas aumentaría en el corto plazo el flujo de dólares al país pero también elevaría el riesgo de hacer negocios en Argentina.
Los riesgos latentes sobre la suerte de la economía global y ciertos recaudos por un aparente atraso cambiario local son los puntos que atribuyen varios operadores para explicar la compra constante de dólares por parte de empresas, bancos y público minorista.
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