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Martes 01 de Junio de 2010 23:36 |
Todos a la cárcel escribe Rodolfo Irago. Director Informativos. Cadena SER. España. (El título de la nota es irónico está claro. Rodolfo Irago escribió lo que sigue y que, salvo algunas palabras que en estos lares se usan poco, describe una realidad que es idéntica a la que los periodistas de este lado del mundo atravesamos todos los días) “Los hay que tienen el descaro de ponerse a ver papeles, comprobar facturas, revisar el registro de la propiedad, desentrañar conexiones y desvelar noticias, casi siempre negativas, eso sí, que nuestros amados gobernantes preferirían mantener en secreto. Por no hablar de los que cogen una mochila y se empeñan en viajar a zonas inhóspitas a denunciar guerras, genocidios, dictaduras y regímenes religiosos autoritarios con lo bien que estarían tranquilitos en un gabinete de prensa. Luego, cuando les pasa algo, ponen el grito en el cielo y exigen responsabilidades. Un caricaturista se toma a broma a Dios y a continuación se queja de que le persigan; un presentador de televisión se mete con todo un presidente de la Republica y luego denuncia que le han quitado de pantalla. Esto por no hablar de los casos que han ocurrido en España últimamente: unos reporteros gráficos tuvieron el descaro de hacerle fotos a un presidente regional acusado de corrupción y encima quisieron colgarlas en una exposición pública como si eso le interesara a alguien. O el caso de los periodistas de una revista canaria que se quejan de que han tenido que hipotecar sus propiedades para pagar la multa que el Tribunal Supremo les ha puesto por denunciar un grave caso de corrupción que, dicho sea de paso, se ha demostrado cierto pero ¡! quien les mandó a ellos andar hurgando ¡!. A ellos y a otros dos de una radio española que encima publicaron las pruebas de otro escándalo y que también han sido condenados por un juez. Las presiones políticas, las denuncias en los juzgados, la autocensura, el miedo a perder el trabajo en medio de esta tremenda crisis económica o la incertidumbre creada por los nuevos formatos de comunicación son algunos de los peligros y desafíos que acechan a esta fabulosa profesión. Pero no podrán con ella porque como decía Tomas Eloy Martínez el periodismo se fortalece en la adversidad, sortea censuras y mordazas, canta las cuatro verdades necesarias y seguirá siendo incorruptible e insumiso cuando a su alrededor otros callan, se someten o corrompen. Así sea.” Rodolfo Irago. Director Informativos. Cadena SER. España
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