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Martes 09 de Junio de 2009 08:31 |
Entre la vida cotidiana y la espera de soluciones definitivas, el tiempo talla en el medio de la resignación y la exigencia por las soluciones y obras que devuelvan a la ciudad su vida hasta antes del alud del 9 de febrero y que afectó a la ciudad de Tartagal. Algunas viviendas fueron reparadas y sus habitantes pudieron regresar a vivir en ellas. Otras familias recibieron una casa de los planes del Instituto Provincial de la vivienda, mientras que otros afectados por el embate del barro y la furia de la naturaleza, todavía esperan soluciones definitivas para retomar sus actividades diarias, ya sean particulares o comerciales. Después del alud se desató otra embestida: los funcionarios provinciales y nacionales prometiendo obras para la ciudad y la zona, muchas de las cuales aún no se iniciaron aunque hay que reconocer que otras están en el proceso del llamado a licitación o pre adjudicación. En un año electoral se suman promesas para la provincia y que Tartagal también escucha y se personalmente no sé si creen en ellas. En ese contexto, pero desde otra posición, el gobernador anunció una inversión de $10 millones para un polo de desarrollo desde la creación de un parque industrial que se instalaría en Gral. Mosconi y que directamente abonaría las aspiraciones de crecimiento de Tartagal por su inmediata vecindad ya que que debemos reconocer que Mosconi tiene infraestructura y espacio físico para su instalación. Nadie puede olvidarse de la casi desprolija tarea del municipio local en caso del manejo de las donaciones que llegaron a Tartagal. Si hay algo que nadie puede demostrar hasta ahora es que se hayan guardado donativos para sr distribuido en la campaña que electoral que se vive (hay algunos que dicen tener pruebas pero todavía no se dieron a conocer), pero tan desprolijo fue el manejo que han creado en la población la sensación que se guardan donativos para intenciones “non santas”. Marcelo Torres.
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