Los ideales libertarios de Mariano Moreno resurgen con fuerza, en la víspera del bicentenario de la creación de la Gaceta de Buenos Aires, y la libertad de prensa se escucha nombrar en todos los debates de periodistas que buscan forjar un periodismo comprometido y responsable. A mi entender la profesión periodística, cuya esencia es la vocación, debe trabajar por tres premisas fundamentales:
Capacitación Ética Y libertad de expresión
Capacitación entendida como deseo de superación de las cualidades y capacidades propias, porque entiendo que debemos tender siempre hacia la profesionalización del periodismo. Tenemos la suerte de contar con una carrera de comunicación gratuita en la Sede Regional Tartagal, que si bien su orientación no es periodística sino comunitaria, nos prepara con un marco teórico importante para enfrentar situaciones con una mirada crítica; además la presencia de una casa de estudios universitarios abre la expectativa de generar cursos de perfeccionamiento y talleres. Capacitación, entendida simplemente desde el punto de vista de la superación propia, porque todos sabemos que un título no nos hace mejores personas, esa condición esta muy ligada a la ETICA.
E ingresamos así a la segunda premisa, la ETICA. Una palabra que cada vez se desdibuja más, opacada por las denuncias de presiones que generan los intereses económicos y políticos de determinados sectores. La línea entro lo bueno y lo malo cada vez es más delgada y se va perdiendo, debemos revalorizar la palabra y devolverle la confianza que tiene todo aquello que va acompañado de ética y moral. Lo que decimos o escribimos debe estar asociado o respaldado por códigos de ética a seguir y respetar por cada periodista. La ETICA nos da mayor credibilidad y una presencia firme en el discurso para destacar aquello que nos hace bien a todos. El hecho de decir lo que se siente sin prejuicios ni censuras, solamente con el filtro de la ética y el bien común. Y para ello necesitamos hablar del derecho de todos a la libertad de expresión, el fundamento del periodista, el combustible que lo lleva a denunciar las injusticias y equivocaciones, siempre con total responsabilidad. El 3 de mayo se celebró el día de la libertad de prensa en el mundo, periodistas de todos los países fijaron su mirada en Argentina y el informe de la Sociedad Interamericana de Prensa que denuncia del actual gobierno argentino hacia la prensa a través del uso discrecional de la pauta oficial. El peligro del autoritarismo latente en nuestra sociedad y de la intolerancia al pensamiento diferente hace temblar a la democracia e instala debates sobre regular la pauta oficial para evitar presiones a periodistas. Todos llevamos dentro una ideología por la cual luchamos, somos subjetivos, el problema se desata cuando existen presiones seductoras devenidas de pautas publicitarias o amiguismos, que se acentúan mucho más en un lugar donde nos conocemos todos, y donde lamentablemente en vez de buscar nuestras virtudes, destacamos nuestras miserias. Creo que en vistas a todos los informes y pronunciamientos emitidos por asociaciones de periodistas, incluso salteñas, debemos comprometernos mucho mas aún en sostener la libertad de expresión, pensamientos e ideas resguardadas siempre desde el respeto por los derechos del otro y la responsabilidad de la palabra emitida , que fortalece el mismo ejercicio del periodismo y la profesionalización. Todos hemos sufrido presiones en algún momento, y más en años electorales, resulta difícil aceptar que en estos tiempos directivos de medios o colegas, en su mayoría políticos o ligados a políticos, aprieten a periodistas para cambiar discursos bajo amenaza de correrlos. Lo importante es reconocerlo, denunciarlo, porque es así como iniciamos el camino del cambio, reconociendo que debemos debatir por el respeto y el fortalecimiento de la democracia, la honestidad, el pluralismo, la tolerancia ante el disenso y la obligación de brindar información útil a la sociedad.
Vanesa Sánchez Lic. En Comunicación Social
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